El crédito horario sindical no es un privilegio: es una herramienta de lucha colectiva
En el marco de la legislación laboral vigente, las personas que ejercen la representación legal de la clase trabajadora disponen de un número determinado de horas mensuales, conocido como crédito horario sindical. Este derecho no nace de la generosidad empresarial ni es una concesión gratuita: es una conquista de la lucha obrera, pensada para garantizar la organización, la defensa y la acción colectiva en los centros de trabajo.
El crédito horario es, por tanto, una herramienta al servicio del conjunto de los trabajadores y trabajadoras. Permite informar, organizar, negociar, denunciar abusos y plantar cara a las injusticias laborales. Sin este instrumento, la acción sindical quedaría gravemente limitada y la voz de la plantilla se vería silenciada frente al poder empresarial.
Pero no basta con tener derechos: hay que ejercerlos con responsabilidad y coherencia. El uso del crédito horario debe responder siempre al interés colectivo de la clase trabajadora, guiado por la transparencia, el compromiso y la ética sindical. Cuando se utiliza de forma incorrecta o se desvía de su finalidad, no solo se debilita la herramienta, sino que se da munición a quienes quieren desacreditar y desmantelar la organización de la clase trabajadora.
Frente a esto, en el Frente Sindical Obrero de Canarias FSOC damos un paso al frente. Asumimos el compromiso firme de establecer un Código Ético claro, exigente y alineado con un sindicalismo de clase, combativo y honesto. No venimos a gestionar privilegios, venimos a defender derechos. Y eso exige coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos.
Hacemos un llamamiento a toda la afiliación, a los delegados y delegadas sindicales, a toda la representación legal de las personas trabajadoras y al conjunto de la clase trabajadora a conocer, asumir y aplicar este código como una herramienta más de organización y fortalecimiento colectivo. Porque el sindicalismo que defendemos no se construye desde la comodidad, sino desde el compromiso diario, la honestidad y la lucha constante.
El crédito horario es de la clase trabajadora. Defendámoslo usándolo como lo que es: un instrumento de combate al servicio de todos y todas (de la clase trabajadora).

FSOC – Frente Sindical Obrero de Canarias


